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Celebrado el Seminario “Relaciones de género y vida cotidiana en la sociedad española actual”. Resumen de las intervenciones

El pasado día 23 de mayo de 2016, y en el marco de la conmemoración del X Aniversario del Master Interuniversitario en Género, Identidad y Ciudadanía de la Universidad de Cádiz, El Grupo de Investigación Trabajo, Política y Género (SEJ-545), ediciones CINCA y el propio master, organizaron el seminario “Relaciones de género y vida cotidiana en la sociedad española actual”, que se celebró en el Salón de Grados de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Cádiz.

El  Seminario fue presentado y coordinado por Teresa Pérez del Río, Catedrática de Derecho del Trabajo y la Seguridad Social de la Universidad de Cádiz y en él se hicieron públicos los principales resultados de la investigación Trabajo cuidados, vida personal y orden social en el mundo de la vida de la sociedad española (CSO2010-1945), financiada por el Ministerio de Ciencia e Innovación, del Gobierno de España, y dirigida y coordinada por el profesor Carlos Prieto Rodríguez.

 

La profesora Pérez del Río, centró su intervención es desbrozar la situación socio-económica y laboral de la población española, en el período inmediatamente anterior y posterior, respectivamente, a la crisis de 2008. Según sus palabras, en el momento presente impera la economía de mercado, con lo que la posición de cada individuo en la sociedad se define por su posición en el mercado de trabajo. Por ello, aquel que sea excluido del mercado de trabajo y no pueda autoabastecerse, se convierte en individuo dependiente. Así, el empoderamiento del individuo –objetivo y subjetivo- dependerá de la participación en el mercado de trabajo. Las mujeres han estado tradicionalmente excluidas del mercado de trabajo, su tasa de actividad siempre ha sido inferior a la masculina y muchas han acabado en la economía sumergida. Muchas de las que se integran, lo hacen en situación de discriminación, tienen que luchar contra ese “techo de cristal” o “suelo pegajoso” ” por la segregación horizontal y vertical que padecen. Ambas discriminaciones llevan a salarios y discriminaciones de género. La causa de la discriminación no es el sexo sino el género, causa cultural e histórica. Además, la identidad de género y la discriminación de género se mantienen a través del lenguaje. Así mismo, se atribuyen roles de género distintos con valores otorgados a los mismos también diferentes. Todo ello resulta incompatible con la Constitución Española.

 

Por otra parte, la Ley 3/2007 de 22 de marzo para la igualdad efectiva, que se basaba en cuatro principios: democracia paritaria, transversalidad de género, acción positiva y corresponsabilidad, se adoptó en momentos de bonaza económica, que en momentos de crisis su implementación se convertía en un lujo inasumible para los poderes públicos. La crisis actual, -financiera, económica y sistémica-, parece tener como objetivo único el reducir el déficit, planteando medidas de austeridad que afectan a los 4 principios antes mencionados. Los estudios realizados vienen a mostrar que la crisis corre el riesgo de acentuar la discriminación de género.

Relaciones de género y vida cotidiana en la sociedad española actual

Teresa Pérez del Río concluyó su intervención manteniendo que, si bien se venía avanzando,  en distintos aspectos de la vida socioeconómica y laboral de la población española, con el ahondamiento de la crisis y las políticas de austeridad planteadas para la salida de la misma, los cuatro principios de la ley 3/2007 se han venido abajo.

 

Por su parte, la intervención del Prof. Prieto Rodríguez, se centró en ofrecer una visión de conjunto de la investigación ya mencionada, que toma como punto de partida los resultados alcanzados por investigaciones anteriores, y parte de apuestas teóricas y metodológicas que buscan la articulación entre el estado de bienestar y la perspectiva de género.

 

Los planteamientos básicos en los que se basa la investigación, los presentó el Prof. Prieto de la forma resumida que se detallan a continuación:

  1. Trabajo, cuidados/trabajo doméstico y relaciones de género se relacionan, constituyendo una trama socialmente articulada y configurada como una especie de ordenamiento social.
  2. El ordenamiento social que integra trabajos, cuidados y relaciones de género debe incluir también la vida personal y las actividades de tiempo libre como parte integrante de la trama; con ello, el binomio trabajo/cuidados pasa a convertirse en el trinomio trabajo/cuidados/tiempo libre.
  3. Trabajos, cuidados, tiempo libre y relaciones de género es algo permanentemente debatido, tanto en el ámbito público como en lo privado. Y aunque una de las funciones de la configuración del ordenamiento institucional es la de conformar el ordenamiento privado, éste último tiene su propia especificidad y dinámica.
  4. El espacio de la vida cotidiana de la gente como punto clave a partir del cual reconocer cómo se construyen y definen los cuatro conceptos de trabajo, cuidado, tiempo libre y relaciones de género.

 

Se trataba de penetrar en un territorio menos investigado, utilizando una metodología de investigación cualitativa, con un diseño de investigación ambicioso, donde se celebraron 16 grupos de discusión y 70 entrevistas semidirigidas. El Prof. Prieto finalizó su intervención destacando el hecho de que la carencia de trabajo o peligro de perderlo subyace a todos los resultados de la investigación, y todo, desde y a partir de las relaciones de género.

 

La profesora Tebelia Huertas vino a mostrar  el marco normativo/institucional en el que se desenvuelven de un modo particular y como trama social el trabajo, los cuidados, el tiempo libre y las relaciones de género. La superposición de los cuatro niveles junto con el asunto del tiempo libre, pone de manifiesto la profunda discriminación de género.

 

La profesora Huertas partió en su discurso del análisis de las consecuencias de la reforma laboral. Considera que en la Constitución Española, se otorga la condición de ciudadano en torno al trabajo. Este modelo se quiebra, porque la suficiencia en la actualidad, con la crisis, ya no se garantiza. Ese modelo de suficiencia se basaba en el trabajo a tiempo completo. Y nuestro tiempo pasa a ser un tiempo a disposición del mercado para alcanzar la suficiencia.

 

El segundo elemento se refiere al mundo de los cuidados. Es un mundo de rutinas, con lo que entra en colisión con el trabajo como tiempo a disposición.

 

El tercer elemento, tiempo libre, no es el tiempo de no trabajo, es el tiempo que tiene el trabajador para hacer lo que le venga en gana. Tiempo libre es lo que queda después del tiempo de trabajo y los tiempos vinculados. Cuando vas al género, aún se reduce más el tiempo libre.  Desde el punto de vista del género, la discriminación en relación al poco tiempo libre es muy grande. El marco institucional de género reproduce, así, la desigualdad pese a la ley 3/2007. Finalmente la profesora Huertas llamó la atención sobre el hecho de que cuando se busca hablar de la igualdad se mira lo laboral, pero ella sostuvo que hay que ver lo civil y lo familiar, con la obligación de cuidar y con el deber de cuidar en términos de igualdad; y, en definitiva, que el derecho civil, lo familiar y lo laboral, deben ir a la par.

 

La última intervención corrió a cargo de la profesora Sofía Pérez de Guzmán, quien mostró los resultados empíricos de la investigación en relación al sentido y valor que varones y mujeres dan al trabajo, entendido como trabajo remunerado. Una de las primeras conclusiones que destacó fue que cuando se valora el trabajo, los participantes en la investigación nunca lo valoran de forma aislada sino en tanto que componente del orden social y considerando su articulación con los cuidados y con el tiempo libre. Además, suelen expresar una relación ambivalente con el trabajo. En general, el trabajo es considerado como una actividad central en su vida, de la que destacan, además, su dimensión negativa por su precarización, y, es aquí donde el género viene a ser una variable clave.

 

Los hombres parecen responder al modelo tradicional de familia como varón sustentador. Consideran el trabajo como una actividad laboral ineludible y unida a su condición masculina. Es algo que parece que está cambiando y según ellos producido por la “revolución de las mujeres”, que los hombres consideran como algo justo pero no deseable. En definitiva y para la población masculina, destaca la centralidad centralidad del trabajo, su cierta resistencia a los cambios, aun cuando lo acaban aceptando y asumiendo. Por su parte, para las mujeres, el trabajo no es el único eje de su actividad social. La maternidad es central y los hijos el pilar a partir del cual regulan su vida. Se presenta así una situación de doble identidad social de las mujeres, pero en caso de conflicto, triunfa el cuidado de los hijos. En nuestros días sigue habiendo importantes diferencias de género, pero la organización social de la vida cotidiana de hombres y mujeres tiende a converger. Por su parte, unos y otros, sitúan el punto crítico en el tiempo de trabajo, donde parece que la vida está invadida por el tiempo de trabajo. El tiempo de trabajo le roba tiempo a la familia, a los cuidados, a la pareja, al tiempo libre y al descanso.

 

El seminario celebrado el día 23 de mayo de 2016, supuso una cita de alto valor académico y muy enriquecedora para todos los asistentes, con una gran carga emotiva para todo el auditorio y, sobre todo, para los propios ponentes, por la oportunidad de su reencuentro, personal y académico, que supuso la celebración del seminario, expresándolo así ellos mismos al hilo de sus respectivas intervenciones.


 

 


 

 

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